La noche anterior a la cumbre, el Presidente de Francia y el Primer Ministro de Armenia caminaron juntos por el centro de Ereván. No había podios ni banderas, solo dos líderes paseando por una calle del Cáucaso mientras las cámaras los seguían. Era una escena pequeña e inusual que explicaba por qué casi 48 jefes de estado y gobierno estaban a punto de llegar a una ciudad que pocos había visitado.
La octava Cumbre de la Comunidad Política Europea se abrió en Ereván el 4 de mayo de 2026 bajo el lema cuidadoso: "Construyendo el Futuro: Unidad y Estabilidad en Europa". Es el evento político internacional más grande que Armenia ha organizado desde su independencia en 1991. La cumbre fue copresidida por el Presidente del Consejo Europeo António Costa y el Primer Ministro armenio Nikol Pashinyan, y reunió al Presidente francés Emmanuel Macron, el Primer Ministro británico Keir Starmer, el Primer Ministro polaco Donald Tusk, la Primer Ministra italiana Giorgia Meloni y el Presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy.
Pero lo más sorprendente fue la llegada del Primer Ministro canadiense Mark Carney, el primer líder no europeo que asistía a una reunión de la EPC. Canadá anunció aproximadamente 270 millones de dólares canadienses en ayuda militar adicional para Ucrania. Carney sostuvo reuniones bilaterales con líderes de Armenia, Francia, Italia, Polonia, España y Ucrania.
El ambiente fue tenso. La agenda estuvo dominada por la guerra de Rusia en Ucrania y el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Europa intentaba demostrar que podía organizar su propio espacio sin depender completamente de Estados Unidos.