Durante aproximadamente 80 años, el gusano pálido y marchito en el fondo de las botellas de mezcal ha sido un misterio. ¿Qué insecto era realmente?
Durante décadas, bebedores, destiladores e incluso científicos ofrecieron respuestas diferentes. Se había nombrado a tres insectos distintos: la mariposa saltadora gigante del tequila, el picudo del agave y una polilla llamada Comadia redtenbacheri. Nadie había verificado nunca.
Un equipo de científicos liderado por Akito Kawahara decidió investigar. Compraron 21 botellas de mezcal comercial y viajaron a Oaxaca para obtener botellas directamente de destilerías. Luego extrajeron los gusanos y analizaron su ADN.
El resultado fue sorprendentemente claro: todos los especímenes pertenecían a una sola especie: Comadia redtenbacheri, la polilla roja del agave. Los investigadores secuenciaron exitosamente el ADN de 18 larvas.
El estudio también resolvió otro misterio. Algunas botellas contienen un gusano "blanco" fantasmal. Este no es un insecto diferente, sino el mismo gusano rojo, decolorado gradualmente por años en alcohol destilado.
En México, la larva se conoce como chinicuil o gusano rojo y se come como manjar regional. Sin embargo, la costumbre de ponerla en la botella es reciente, desde aproximadamente 1940.
Ahora surge un problema preocupante. El mercado del mezcal crece rápidamente, proyectando un aumento del 22% en la próxima década. Más botellas significan más gusanos necesarios. Y estos gusanos provienen de plantas silvestres de agave, cuyas poblaciones están en riesgo de sobrecosecha.