A principios de junio de 2026, un archivo masivo apareció en internet con datos de residentes de California. El grupo Handala, vinculado a Irán, afirmó tener la capacidad de cortar el suministro de agua a casi dos millones de personas, pero aseguró que no lo haría. El objetivo fue California Water Service, una gran empresa de servicios públicos. Los expertos determinaron que los hackers no habían accedido a los controles físicos de agua, sino a una herramienta de mapeo satelital llamada RTKBase, usada para localizar tuberías subterráneas. La intrusión expuso contraseñas administrativas y datos de clientes en varias áreas, incluyendo Bakersfield, Salinas, Stockton, San Mateo y Chico. Los analistas advierten que los clientes afectados corren un alto riesgo de sufrir estafas de phishing dirigidas. Handala actúa como intermediario del ministerio de inteligencia de Irán y sus ataques han aumentado tras enfrentamientos militares entre ambos países. Los hackers enmarcaron este ataque como represalia. Recientemente, el mismo grupo afectó a la empresa de dispositivos médicos Stryker. John Gallagher, de la firma de seguridad Viakoo, describió el incidente como una advertencia peligrosa. La firma Dataminr advirtió que Handala suele realizar ataques secundarios devastadores después de filtrar datos. El incidente confirma una advertencia federal sobre operativos iraníes buscando debilidades en sistemas de agua estadounidenses. Reconociendo esta fragilidad, SoftBank Group de Tokio, en asociación con OpenAI, presentó una iniciativa de ciberseguridad llamada "Patching as a Service" para proteger la infraestructura crítica de Japón. El sistema usa inteligencia artificial para encontrar debilidades digitales y aplicar correcciones automáticamente. SoftBank planea ofrecerlo a tres mil empresas clave en Japón. El fundador de SoftBank, Masayoshi Son, ha invertido $64.6 mil millones en OpenAI y advierte que los ciberataques con IA avanzada serán comunes, pero su empresa se defenderá con IA.