Los muertos descansan en paz en el cementerio East Lawn en Ithaca, Nueva York. Bajo ellos, millones de seres viven activamente.
Cuando entomólogos de la Universidad de Cornell caminaron por el cementerio, no buscaban un récord. Pero en un terreno de apenas una acre y media, encontraron algo extraordinario: aproximadamente 5,5 millones de abejas silvestres, viviendo en el suelo bajo las lápidas. Es una de las agregaciones más grandes y antiguas de abejas que anidan en tierra jamás documentada.
Estas no son las abejas melíferas que la mayoría imagina. Son Andrena regularis, llamadas abejas mineras. Cada hembra cava su propio túnel en la tierra, criando sola a sus crías. Lo que parecía un enjambre único era en realidad millones de vidas separadas, vecinas entre sí.
Los científicos usaron trampas de emergencia en la primavera de 2023 para contar las abejas. De esas muestras estimaron la población total en 5,56 millones en este pequeño terreno.
El descubrimiento revela algo importante: aproximadamente 70 a 75 por ciento de las especies de abejas anidan en tierra, escondidas bajo nuestros pies. El cementerio, con sus terrenos abiertos y sin perturbaciones, resultó ser un lugar ideal.
El estudio fue publicado el 13 de abril de 2026 en la revista Apidologie. El cementerio East Lawn fue fundado en 1878. Esto significa que estas abejas han estado viviendo en este suelo durante más de un siglo, emergiendo cada primavera mientras las personas arriba cambian, envejecen y son enterradas cerca.
La lección es sobre atención. Los hábitats importantes no siempre están en bosques lejanos. A veces están en lugares ordinarios, esperando que alguien los note.