Un equipo de investigadores egipcios ha descubierto tres cámaras funerarias excavadas en roca en Saqqara, al oeste de El Cairo. Estas tumbas datan del Reino Nuevo, un período importante de la historia egipcia antigua (aproximadamente 1550-1069 a.C.).
Las cámaras contienen inscripciones jeroglíficas y relieves que detallan la vida privada, las familias y los viajes de administradores importantes. Saqqara, un sitio Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue el cementerio principal de Menfis, la primera capital de Egipto.
La tumba más antigua pertenecía a Mentuhotep, un príncipe hereditario y funcionario con muchos títulos, incluido el de director del ejército de Khashit. Las obras de arte en su tumba muestran escenas personales, como él junto a su madre, Ih-Habet, y escenas de caza y caravanas.
La segunda tumba era de Pari-em-wia (también conocido como Samut), un comerciante jefe del Templo de Ptah. Él documentó su familia, incluyendo a su esposa Tui y su madre Atbiu, una música dedicada al dios Amun. También se mencionan sus cuatro hijos.
La tercera tumba fue construida para Nahsi, un supervisor del hogar, y su esposa Nefru-Ptah. Los relieves de su tumba describen viajes internacionales, incluyendo el regreso de un oficial militar desde Siria, cerca del río Éufrates. Este hallazgo demuestra las complejas relaciones políticas y militares de Egipto con el Cercano Oriente.
Los funcionarios creen que Saqqara todavía guarda mucha historia oculta. Las excavaciones continúan, y se esperan más descubrimientos en esta área.