Una empresa naviera francesa acaba de comprometerse a invertir 700 millones de euros en reconstruir los puertos de Mombasa. Hace aproximadamente un mes, 800 soldados franceses llegaron a Kenia. El lunes, más de 30 jefes de estado africanos entraron en un auditorio de la Universidad de Nairobi para escuchar lo que Francia quería hacer a continuación.
El presidente Emmanuel Macron y el presidente keniano William Ruto presentaron la respuesta en la cumbre Africa Forward del 11 de mayo: 23 mil millones de euros en compromisos de inversión. Según reportes, 14 mil millones vinieron de empresas francesas y 9 mil millones de empresas e inversores africanos. Los proyectos se enfocan en la transición energética, la agricultura y la inteligencia artificial. Los organizadores afirman que estas inversiones crearán 250 mil empleos en Francia y África.
Pero el número más importante es la ubicación. Esta fue la primera cumbre Africa-Francia celebrada en un país de habla inglesa, una señal clara de que Francia busca nuevos aliados en el continente. Durante medio siglo, estas cumbres rotaron entre París y capitales francófonas. Elegir Nairobi muestra dónde Francia cree que está su futuro.
Esta estrategia surgió porque Francia perdió influencia en el Sahel después de golpes militares en Mali, Burkina Faso y Níger. Kenia, bajo el liderazgo de William Ruto desde 2022, se posiciona como el nuevo socio ideal, atrayendo inversión occidental y árabe como centro regional para industria verde e inteligencia artificial.