El viernes, el Pentágono abrió sus puertas digitales más secretas a ocho de las empresas de inteligencia artificial más poderosas del mundo. La lista incluye Amazon Web Services, Google, Microsoft, NVIDIA, OpenAI, SpaceX, Oracle y Reflection AI. Sin embargo, un nombre importante faltaba: Anthropic, la empresa de San Francisco detrás del modelo de IA Claude.
Esta exclusión no es un error. Es el resultado de un conflicto inusual entre una empresa de IA y el gobierno estadounidense que ya ha producido una demanda federal y una orden judicial. El anuncio del 1 de mayo de 2026 marca un paso importante en lo que el Secretario de Defensa Pete Hegseth llama una "fuerza militar basada en IA". Las ocho empresas aprobadas pueden usar sus modelos de IA en redes clasificadas del Departamento de Defensa en los niveles de impacto 6 y 7, reservados para sistemas de seguridad nacional secretos y ultrasecretos.
Claude había sido utilizado anteriormente en flujos clasificados del Pentágono a través de Palantir. Sin embargo, en febrero, la administración Trump designó a Anthropic como un "riesgo de cadena de suministro" debido a su rechazo a permitir que Claude se utilizara para armas autónomas o vigilancia masiva doméstica. Anthropic demandó al gobierno, y en marzo, un juez federal bloqueó esta designación. A pesar de esto, cuando el Pentágono entregó sus invitaciones para las redes más sensibles, Anthropic no estaba incluida.