Un medicamento diseñado para controlar el azúcar en la sangre podría estar haciendo algo sorprendente: reducir los antojos de alcohol, cigarrillos y opioides.
Un estudio importante publicado en marzo de 2026 en The BMJ analizó a 606.434 veteranos militares estadounidenses con diabetes tipo 2 durante tres años. Los investigadores dividieron a los veteranos en dos grupos: más de medio millón sin historial de adicción, y alrededor de 81.617 con trastornos por consumo de sustancias.
Los resultados fueron asombrosos. Entre los veteranos sin adicción previa, los que tomaban medicamentos GLP-1 tenían aproximadamente 14% menos probabilidad de desarrollar un trastorno por consumo de sustancias. La protección fue consistente: 18% menor para el alcohol, 20% para la cocaína, 20% para la nicotina y 25% para los opioides.
Pero el hallazgo más dramático provino del grupo que ya tenía problemas de adicción. Entre estos veteranos, los que tomaban medicamentos GLP-1 vieron disminuir las sobredosis aproximadamente 39 a 40%, las muertes relacionadas con drogas bajaron a la mitad, y las visitas a urgencias disminuyeron 30%.
Los investigadores creen que estos medicamentos, conocidos como Ozempic y Wegovy, silencian el "ruido de la droga" al actuar sobre el circuito de recompensa del cerebro, similar a cómo reducen el "ruido de la comida".