El 19 de octubre de 2024, disparos en Maputo acabaron con la vida de Elvino Dias, abogado del líder opositor Venâncio Mondlane. Dias murió junto a Paulo Guambe, un miembro del partido Podemos, en un asesinato que marcó una nueva y brutal fase de represión política. Tras las controvertidas elecciones de octubre de 2024, que provocaron protestas masivas y críticas internacionales, una ola de violencia sacudió el país. Más de 400 personas vinculadas al movimiento de Mondlane han sufrido agresiones y al menos 55 han sido asesinadas. Una investigación periodística llamada "Mozambique Exposed", coordinada por Forbidden Stories, reunió a unos treinta y seis reporteros de doce medios. Sus hallazgos señalan al Servicio Nacional de Investigación Criminal (Sernic) como responsable. Los defensores de derechos humanos argumentan que el Sernic actúa como una herramienta de control político para Frelimo, el partido gobernante desde 1975. "El Sernic es el brazo armado del régimen", afirmó Borges Nhamirre, investigador del Instituto de Estudios de Seguridad. La agencia utiliza la vigilancia de las telecomunicaciones, facilitada por las compañías telefónicas con vínculos estatales o del partido. Los ciudadanos son cautelosos; la protección de datos es débil y prefieren aplicaciones de mensajería. Esta vigilancia digital se complementa con una red de informantes locales, los "chefes de quarteirao", que pertenecen a Frelimo y reportan a la policía. La violencia se extiende más allá de la capital. En la provincia de Zambezia, pistoleros atacaron a Eugénio Raúl Madeira, organizador de Podemos. El grupo Anamola ha presentado pruebas de seis ataques contra sus miembros. Estos métodos recuerdan casos antiguos no resueltos, como la desaparición del empresario Américo Sebastião en 2016, donde un operativo del Sernic fue sospechoso. Hoy, el miedo paraliza. Un informe de Human Rights Watch concluyó que las instituciones estatales no han investigado los asesinatos post-electorales. El mensaje a los críticos es claro: el silencio se ha convertido en una cuestión de supervivencia.