Durante décadas, la lucha contra las enfermedades neurodegenerativas ha parecido una batalla perdida. Millones de personas en todo el mundo viven con demencia, como la causada por el Alzheimer, o con el Parkinson, que provoca temblores y rigidez. Los tratamientos actuales se han centrado en eliminar las proteínas dañinas que se acumulan en el cerebro, pero a menudo con resultados limitados.
Ahora, un equipo de investigadores en Cleveland ha encontrado un enfoque diferente. En lugar de atacar las acumulaciones de proteínas, han descubierto cómo hacer que el cerebro sea más resistente a ellas. Identificaron una enzima del sistema inmunitario llamada 15-PGDH. En personas sanas, esta enzima ayuda a reducir la inflamación. Sin embargo, en cerebros con Alzheimer, Parkinson o lesiones cerebrales, los niveles de 15-PGDH son demasiado altos.
Esta enzima en exceso causa inflamación severa, libera radicales libres dañinos y daña la barrera hematoencefálica, que protege el cerebro. Cuando esta barrera falla, las células cerebrales mueren.
Los científicos se preguntaron qué pasaría si desactivaban esta enzima. Usando métodos químicos y genéticos, bloquearon la 15-PGDH en ratones de laboratorio que simulaban el Alzheimer y lesiones cerebrales. Los resultados fueron sorprendentes: la barrera hematoencefálica se mantuvo intacta, la muerte de células cerebrales se detuvo y los ratones conservaron sus capacidades mentales.
El Dr. Andrew Pieper, del Case Western Reserve School of Medicine, explicó que este hallazgo sugiere una nueva forma segura de prevenir el daño cerebral protegiendo la barrera hematoencefálica. La memoria y la cognición de los ratones tratados se conservaron por completo.
Lo más interesante fue que el tratamiento no redujo la acumulación de proteínas asociadas con el Alzheimer y el Parkinson. El Dr. Sanford Markowitz, de Case Western Reserve, señaló que esto es importante porque los medicamentos actuales para el Alzheimer se centran en eliminar estas proteínas, con éxito limitado y efectos secundarios. "Inhibir la 15-PGDH ofrece un enfoque completamente nuevo para el tratamiento del Alzheimer", dijo.
La estrategia también funcionó contra el Parkinson en otros estudios con ratones. Al suprimir la enzima, los investigadores restauraron el equilibrio químico en el cerebro y protegieron las neuronas. Los ratones recuperaron el control del movimiento. La protección neuronal ocurrió sin reducir la acumulación de proteínas tóxicas asociadas con el Parkinson, sino reduciendo sustancias inflamatorias clave.
Aunque pasar de ratones a humanos es difícil, esta nueva estrategia tiene una ventaja. Ya existen compuestos experimentales que actúan sobre la 15-PGDH y que están siendo desarrollados para otras condiciones médicas. Esto podría acelerar su uso para proteger el cerebro. Este descubrimiento cambia la forma en que los científicos ven el deterioro cerebral, ofreciendo una nueva esperanza para detener estas devastadoras enfermedades.