Menos de 24 horas antes de que su avión debía despegar, al presidente de Taiwán le dijeron que no tenía adónde volar. Seychelles, Mauricio y Madagascar revocaron silenciosamente los permisos de vuelo para el avión alquilado del presidente Lai Ching-te, cerrando los corredores aéreos que necesitaba para llegar al sur de África. Los funcionarios taiwaneses creyeron que fue deliberado, diseñado para hacer imposible un cambio de ruta. El 21 de abril, su Secretario General anunció que el viaje se cancelaba.
Era un acto administrativo pequeño pero históricamente importante. Ningún presidente taiwanés había cancelado todo un viaje extranjero por falta de espacio aéreo permitido. Lai sería el primero.
El destino era el Reino de Eswatini, una monarquía del sur de África con aproximadamente 1.2 millones de habitantes y el único aliado diplomático restante de Taiwán en el continente. La ocasión era una celebración del Jubileo de Rubí del Rey Mswati III, marcando 40 años en el trono, junto a su cumpleaños 58. Lai había planeado asistir en persona desde el 22 de abril.
En su lugar, fue su Ministra de Relaciones Exteriores, Lin Chia-lung. Ella llegó al Aeropuerto Internacional Rey Mswati III el 25 de abril en un jet privado, viajando a través de un país europeo en un largo desvío. Seychelles y Madagascar citaron el principio chino de "una China" como razón para cerrar sus cielos. Los tres países mantienen relaciones con la República Popular de China, no con Taipei.