Durante más de veinte años, los astrónomos han perseguido señales extrañas y repetidas desde el espacio profundo: ráfagas de energía de radio que pulsaban lentamente. Ahora, finalmente, han descubierto la causa.
La fuente es un par de estrellas en un abrazo mortal. Una es una enana blanca, el núcleo denso y quemado de una estrella muerta. La otra es una enana roja, pequeña y débil. Juntas se llaman ASKAP J1745−5051. La enana blanca, del tamaño de la Tierra, tiene la masa del Sol entero. Su compañera tiene solo una décima parte de la masa solar. Estas dos estrellas orbitan una alrededor de la otra en poco más de una hora.
Mientras giran, el sistema emite señales. Cada 1,4 horas aproximadamente, libera ráfagas de ondas de radio y rayos X. El descubrimiento se realizó usando el telescopio de radio ASKAP de Australia, y los resultados se publicaron en la revista Nature Astronomy el 2 de junio de 2026.
Kovi Rose, estudiante de doctorado en la Universidad de Sydney, lideró el trabajo. Estos transitorios de radio de largo período han sido un misterio para los astrónomos durante años. Solo se han encontrado aproximadamente una docena. Ahora los investigadores pueden mostrar claramente qué ocurre dentro de este sistema: una enana blanca extrae material activamente de su estrella compañera, como un vampiro cósmico.