Cientos de serpientes escaparon de granjas de cría en el sur de China después de que fuertes lluvias causaran inundaciones severas. El mal tiempo destruyó instalaciones agrícolas locales, permitiendo que entre 800 y 900 serpientes, incluyendo cobras venenosas y otras inofensivas, escaparan de un centro de cría en Hengzhou. La región de Guangxi, cerca de la frontera con Vietnam, fue la más afectada.
Las inundaciones ocurrieron después del tifón Maysak, que provocó lluvias históricas. Los embalses Liulan y Yunbiao se desbordaron, inundando las granjas de la aldea Dengwei. Lamentablemente, una mujer murió tras ser mordida por una serpiente, ya que no pudo llegar al hospital a tiempo debido a las carreteras bloqueadas. Otro residente fue mordido pero recibió atención médica.
Las autoridades advirtieron a los residentes que no intentaran atrapar las serpientes y que informaran de cualquier avistamiento. Equipos de rescate fueron desplegados para recapturar los animales con dispositivos de aturdimiento y redes. Un funcionario local, Wu Zhi, mencionó que un equipo especializado estaba trabajando en la captura.
Los hospitales se prepararon para más víctimas, estableciendo estaciones de emergencia y protocolos de tratamiento. El Hospital Popular de Hengzhou aumentó sus suministros de antiveneno, especialmente para las mordeduras de cobra. Jiang Xin, director de farmacia, confirmó que tenían cuatro tipos de antiveneno disponibles.
La región de Guangxi es un centro importante para la cría comercial de reptiles en China, produciendo millones de animales anualmente para comida, cuero y medicinas. Sin embargo, las inundaciones también desplazaron a más de 130,000 personas y devastaron cultivos y granjas. El presidente Xi Jinping ordenó esfuerzos de rescate y apoyo para los afectados, instando a mejorar los sistemas de alerta temprana.