Cientos de jóvenes creativos se reunieron en California en abril para el Festival de Cine Sonscreen 2026. El evento, celebrado en la Iglesia de la Universidad Loma Linda del 9 al 11 de abril, atrajo a 222 asistentes, incluyendo profesionales, educadores y directores aspirantes.
De 72 proyectos presentados, "Ancestor" de la Universidad Southern Adventist ganó el premio principal. Sienna Escobar y Jhared Tula, estudiantes de periodismo y producción cinematográfica, crearon este proyecto que narra las vidas de tres estudiantes ucranianos y sus familias. Escobar, quien también ganó el premio a Mejor Cortometraje Artístico/Experimental, dijo que el proyecto fue personal y se basó en la empatía.
El festival, apoyado por la División Norteamericana de los Adventistas del Séptimo Día, es una plataforma para cineastas cristianos. Julio C. Muñoz, director ejecutivo de Sonscreen, destacó la importancia de contar historias que reflejen la verdad, la lucha, la belleza y la esperanza.
Los participantes señalaron que el arte religioso no tiene por qué ser obvio. Jacob Capiña, estudiante de Pacific Union College, ganó un Premio Especial del Jurado por "Phantom's Lament" y mencionó que los cineastas religiosos deben recordar que son narradores ante todo. Capiña, estudiante de Pacific Union College, ganó un Premio Especial del Jurado por "Phantom's Lament" y mencionó que los cineastas religiosos deben recordar que son narradores ante todo.
El festival mostró 56 cortometrajes de estudiantes de instituciones adventistas y no adventistas. Estudiantes de Southern Adventist University ganaron en varias categorías, incluyendo animación, micro corto, narrativo y documental. El festival también ofreció premios en efectivo para nuevos proyectos, como "Pantanal" de Matheus Valente.
Los jueces elogiaron el trabajo de los estudiantes. Nathan DeWild, profesor de Southern Adventist University, observó que los competidores tuvieron éxito porque crearon arte con un propósito. Kenneth Chang, director ejecutivo de Uncommon Voices Collective, describió el trabajo como "sagrado".
Los jóvenes creadores se enfocan en el elemento humano. Emily Livergood, estudiante de arte, cree que la inteligencia artificial nunca replicará la creatividad genuina. El festival enmarcó la realización de películas no solo como una carrera, sino como una vocación espiritual.