Hace entre 110 y 120 millones de años, la Tierra experimentó una erupción volcánica masiva en el Océano Pacífico occidental. Esta erupción creó una gran estructura submarina llamada Meseta Ontong Java. Se cree que este evento causó graves problemas ambientales en todo el mundo y pudo haber llevado a la extinción de varias especies.
La Meseta Ontong Java es ahora la meseta oceánica más grande de la Tierra. Estas formaciones son áreas elevadas del fondo marino con una corteza muy gruesa. Sin embargo, la estructura interna de esta antigua erupción estuvo oculta bajo el lecho marino.
El 30 de septiembre de 2025, un equipo de investigadores publicó nuevos hallazgos en la revista Geophysical Research Letters. Descubrieron que esta erupción no solo creó una montaña de roca, sino que también cambió la estructura interna y la química de la placa oceánica.
Para estudiar el interior de la roca, los científicos usaron análisis de ondas sísmicas. Azusa Shito, de la Universidad de Ciencia de Okayama, dirigió el proyecto. Colaboró con Akira Ishikawa del Instituto de Ciencia de Tokio y Masako Yoshikawa de la Universidad de Hiroshima. Estudiaron vibraciones de alta frecuencia, llamadas ondas Po y So, captadas por instrumentos en el fondo marino y en islas cercanas.
Los datos sísmicos mostraron un entorno inusual. Las vibraciones viajaban más lentamente bajo la meseta que en las placas oceánicas normales. Las ondas Po pasaban fácilmente, pero las ondas So perdían mucha energía. Este comportamiento indicó a los científicos que la roca no era uniforme. Tenía capas horizontales y fracturas verticales. El magma que entraba en estas grietas formaba estructuras llamadas diques. Las capas horizontales permitían el paso de algunas ondas, mientras que los diques verticales debilitaban otras.
El equipo cree que una columna de material caliente, llamada penacho termoquímico, subió desde el interior de la Tierra. Este penacho pudo haber contenido trozos de corteza oceánica antigua. Al subir, fracturó la placa y llenó las grietas con magma. Este magma también cambió la química de la roca circundante. A través de un proceso llamado refertilización, el magma introdujo nuevos elementos químicos en el material del manto. Los investigadores esperan aprender más sobre cómo se forman y evolucionan las placas oceánicas al entender cómo el magma transforma la roca sólida.