En un laboratorio de California, científicos han llegado a un nuevo límite en biología. Usando inteligencia artificial, investigadores de la Universidad de Stanford y el Arc Institute han diseñado y construido con éxito virus vivos que no existen en la naturaleza.
Este avance, publicado en la revista Science en agosto de 2026, es un hito en la ingeniería biológica. Por primera vez, sistemas de aprendizaje automático han generado planos genéticos virales completos y funcionales, no solo proteínas o genes sueltos. Estas creaciones sintéticas son bacteriófagos, que son entidades microscópicas que atacan y destruyen bacterias.
Para lograr esto, el equipo usó dos sistemas computacionales, Evo 1 y Evo 2. Estos programas analizaron millones de secuencias genéticas de seres vivos. Así, los ordenadores aprendieron cómo se estructura el ADN y entendieron los límites de la evolución natural.
Los investigadores dieron al software una plantilla basada en un bacteriófago conocido, llamado ΦX174. Este virus tiene un código genético relativamente simple. A partir de ahí, el ordenador tomó el control. Brian Hie, profesor en Stanford, explicó que querían que el modelo generara el genoma completo de una vez, sin añadir nada.
Las máquinas produjeron varios planos. Los científicos sintetizaron unos 300 en el laboratorio. De ellos, 16 se volvieron activos, multiplicándose y atacando a Escherichia coli, una bacteria común. Estos virus artificiales tenían secuencias genéticas desconocidas en la naturaleza. Al probarlos contra cepas de E. coli resistentes a virus naturales, los virus diseñados por IA eliminaron las bacterias.
Incluso, una mezcla de estos virus artificiales fue más efectiva que una mezcla de virus naturales. Esto da esperanza ante la creciente resistencia a los antibióticos. Los virus sintéticos podrían ser una forma personalizada de tratar infecciones difíciles. Sin embargo, la capacidad de crear virus personalizados desde un ordenador preocupa a expertos en seguridad. Señalan los riesgos de esta nueva biotecnología y la necesidad de supervisión para prevenir daños graves.