En las tiendas de electrónica de Japón, hay una nueva realidad: los vendedores limitan cuántos chips de memoria puede comprar un cliente. Mientras tanto, en otras partes del mundo, los gerentes de la cadena de suministro viven un caos. Los precios de estos componentes importantes cambian tanto que algunos distribuidores ya no dan estimaciones mensuales. Ahora, dan precios que solo son válidos por unas pocas horas.
La industria tecnológica mundial enfrenta una grave crisis de suministro. Esta escasez no es por un desastre de envío o el cierre de una fábrica. Es por el gran crecimiento de la inteligencia artificial (IA).
Cada computadora, teléfono o servidor necesita chips de memoria para funcionar. Por muchos años, la industria de la electrónica de consumo controlaba este mercado. Esa época ha terminado. Grandes empresas como Microsoft, Google, Amazon, Meta y OpenAI están construyendo enormes centros de datos para IA. Estos centros necesitan muchísimos componentes. Se espera que los operadores de infraestructura en la nube aumenten su gasto en sistemas de servidores de IA de 285 mil millones de dólares en 2024 a 621 mil millones en 2026.
Un servidor de IA necesita diez o veinte veces más memoria que un servidor normal. Para satisfacer esta demanda, los tres principales fabricantes de memoria, Samsung Electronics, SK Hynix y Micron Technology, están cambiando su forma de operar. Están enfocando sus fábricas en la memoria de alto ancho de banda, necesaria para sistemas de IA avanzados, en lugar de los chips para computadoras y teléfonos. Esto se debe a la economía: la memoria de alto ancho de banda da más beneficios, pero es más difícil de producir.
Cada chip de memoria para un centro de datos de IA significa que no habrá uno para un teléfono. En 2022, los centros de datos compraron entre el 20 y el 30 por ciento de toda la memoria fabricada. Para 2026, se espera que compren el 70 por ciento. Esto ha causado un gran aumento de precios. El costo de la memoria estándar para computadoras subió un 172 por ciento en 2025. Los fabricantes de dispositivos advierten que los precios de venta podrían subir un 20 o 30 por ciento. Las ventas de computadoras podrían bajar un 10 por ciento y las de teléfonos un 13 por ciento.
No se espera una solución pronto. Las fábricas trabajan al máximo y los planes para 2026 ya están completos. Construir nuevas fábricas lleva años. Se espera que los nuevos suministros de chips lleguen en 2027 o 2028. La IA ha cambiado permanentemente la cantidad de memoria que el mundo necesita. Los centros de datos han ganado la guerra por el silicio, y los consumidores tendrán que pagar más por sus dispositivos.