Durante más de diez años, tres ríos importantes en Estados Unidos, el río Ohio, el río Cape Fear y el río Delaware, han transportado sustancias químicas creadas en laboratorio llamadas PFAS. Estas sustancias, conocidas como "químicos eternos", no se descomponen fácilmente en la naturaleza ni en el cuerpo humano. La empresa Chemours, responsable de liberar estos químicos, ha llegado a un acuerdo por $450 millones para abordar la contaminación en cuatro de sus instalaciones en West Virginia, North Carolina y New Jersey.
Este acuerdo federal es el primero con un gran productor de PFAS para combatir la contaminación química. La compañía pagará una multa civil de $22.5 millones y destinará aproximadamente $280 millones para proporcionar agua potable segura a comunidades cercanas a sus plantas en New Jersey y West Virginia durante más de una década.
Además, Chemours invertirá unos $60 millones en equipos para eliminar PFAS en su planta de Washington Works en West Virginia y financiará un programa de $90 millones durante 15 años para reducir las emisiones en todas sus plantas. La exposición a PFAS se ha relacionado con graves problemas de salud, incluyendo cáncer, problemas inmunológicos y de desarrollo en niños.
Las instalaciones involucradas pertenecieron anteriormente a DuPont, que usaba PFAS para fabricar productos como Teflon. Chemours se separó de DuPont en 2015. El acuerdo actual no afecta la responsabilidad legal de DuPont por la contaminación pasada. Chemours deberá limitar estrictamente sus emisiones de GenX, un tipo de PFAS que afectó el río Cape Fear. A pesar del gran compromiso financiero, Chemours no admitió culpabilidad y acordó los términos para evitar un juicio largo. El acuerdo aún necesita la aprobación de un juez federal.