Cuando el Telescopio Espacial James Webb se inauguró en 2022, notó puntos rojos brillantes en el universo antiguo. Estos objetos aparecieron entre 600 millones y 1.5 mil millones de años después del Big Bang, pero luego casi desaparecieron. Los astrónomos debatieron sobre su naturaleza.
Ahora, un equipo dirigido por Pierluigi Rinaldi ha encontrado una pista. Observaron una galaxia llamada "Saguaro" por su forma de cactus. En su centro, había un núcleo rojo brillante. Los investigadores simularon cómo se vería esta galaxia si estuviera mucho más lejos. En la simulación, los brazos de la galaxia desaparecieron, dejando solo el núcleo rojo. Esto significa que los puntos rojos distantes son en realidad los núcleos de agujeros negros supermasivos en el centro de galaxias que no podemos ver.
Los brazos de la galaxia son difíciles de ver a grandes distancias. El núcleo rojo es lo único visible. El equipo usó datos del James Webb y del Telescopio Espacial Hubble. También observaron señales de rayos X débiles de la galaxia Saguaro con el Observatorio de Rayos X Chandra de la NASA. Los objetos más antiguos no emiten rayos X porque el gas y el polvo ocultan el agujero negro. Sin embargo, se encontró un objeto más nuevo que sí emite rayos X, lo que sugiere una fase de transición.
Otro descubrimiento reciente es un objeto llamado MoM-BH*-1, a 13 mil millones de años luz. Se clasifica como una "estrella de agujero negro", un agujero negro joven rodeado de gas. Este gas genera calor y luz, haciéndolo brillar mucho. Estos descubrimientos muestran que los puntos rojos son una fase temporal de los agujeros negros supermasivos en galaxias ocultas.