Durante 26 años, un castillo cruzado abandonado ha vigilado el sur del Líbano. El Castillo de Beaufort, construido en el siglo XII en una colina de aproximadamente 700 metros de altura, toma su nombre del francés antiguo que significa "fortaleza hermosa". Desde sus muros se puede ver el sur del Líbano y el norte de Israel. El domingo, soldados israelíes izaron su bandera nuevamente.
Esta captura, anunciada el 31 de mayo y el 1 de junio, desencadenó una serie de eventos que han sacudido Oriente Medio y el mercado mundial de petróleo. Según Al Jazeera y PBS NewsHour, la toma del Castillo de Beaufort marca la incursión terrestre más profunda de Israel en el Líbano en aproximadamente 25 años. La última vez que fuerzas israelíes ocuparon el castillo fue de 1982 a 2000.
Desde que comenzó esta ronda de combates el 2 de marzo, más de 3.400 personas han muerto en el Líbano y más de un millón de personas han sido desplazadas de sus hogares. Un alto el fuego entró en vigor a mediados de abril, pero Israel continuó sus operaciones bajo órdenes del Primer Ministro Benjamín Netanyahu.
Para Irán, la caída de Beaufort fue el punto de quiebre. Teherán anunció que suspendía las conversaciones indirectas que mantenía con Estados Unidos, citando las operaciones israelíes en el Líbano como violación del alto el fuego. El Ministro de Relaciones Exteriores Abbas Araghchi declaró que cualquier violación en un frente era violación en todos los frentes. Washington rechaza completamente esta posición. El Presidente Trump insistió que el Líbano nunca fue parte del acuerdo entre Estados Unidos e Irán.