Durante décadas, los astrónomos han sospechado que las galaxias no están dispersas al azar por el cosmos. En realidad, se encuentran en los puntos de unión de un enorme andamiaje invisible: una red de materia oscura y gas llamada la trama cósmica. Esta idea ha transformado la cosmología moderna, pero nadie había visto claramente este andamiaje.
Ahora, un equipo internacional ha capturado la imagen más clara de uno de sus filamentos. Dirigido por Davide Tornotti, un estudiante de doctorado de la Universidad de Milano-Bicocca en Italia, con colaboradores del Instituto Max Planck para Astrofísica en Alemania, el equipo fotografió un filamento de hidrógeno que se extiende aproximadamente tres millones de años luz. En cada extremo hay una galaxia con un agujero negro supermasivo que emite luz como un cuásar. Esta luz ha viajado casi doce mil millones de años.
Para captar esta imagen tan débil, el equipo utilizó MUSE, un instrumento montado en el Telescopio Muy Grande del Observatorio Europeo Austral en Chile. El equipo observó el mismo cielo durante cientos de horas para revelar la forma del filamento.
Lo que emergió fue algo que los cosmólogos habían descrito pero nunca habían visto tan claramente: un hilo de gas conectando dos galaxias antiguas, brillando por la radiación de sus cuásares. Los resultados coincidieron con las simulaciones teóricas, confirmando nuestro entendimiento del universo.