El 6 de abril, una multitud se reunió en un mitin pro-gobierno en Teherán. Sobre ellos, en un cartel, estaba el rostro de su nuevo Líder Supremo, Mojtaba Jamenei, vestido con el uniforme verde oliva de la Guardia Revolucionaria Islámica. La imagen era impactante. También era, según analistas, generada por inteligencia artificial.
Siete semanas después de ser nombrado el tercer Líder Supremo de la República Islámica, el clérigo de 56 años no ha aparecido en ningún acto público verificado. Sin discurso televisado. Sin fotografía en un podio. Ni siquiera un mensaje de voz grabado. Para una posición que ha sido el símbolo más visible del poder iraní desde la revolución de 1979, el silencio es sin precedentes.
Motjaba heredó el título en circunstancias catastróficas. El 28 de febrero de 2026, un ataque aéreo conjunto de Estados Unidos e Israel sobre Teherán mató a su padre, Alí Jamenei, quien gobernó Irán desde 1989. El mismo ataque también mató a su esposa, Zahra Haddad-Adel, su hermana Boshra y una sobrina. Según reportes, Mojtaba sufrió una fractura en el pie, un ojo magullado y lesiones faciales menores.
Ocho días después del ataque, la Asamblea de Expertos lo elevó al poder. Luego desapareció.
Las declaraciones con su nombre han llegado solo como texto, leídas por presentadores de televisión estatal iraní o publicadas en canales de Telegram. Cuando llegó el Año Nuevo Persa, Nowruz, el 20 de marzo, los iraníes esperaban una tradición: el discurso televisado del Líder Supremo. En su lugar, recibieron un mensaje escrito. Esto fue tratado en Irán como algo extraordinario.
Lo que ha llenado el silencio es inquietante. Analistas han documentado lo que describen como una campaña coordinada de videos deepfake con imágenes generadas por inteligencia artificial del nuevo líder. Un video viral pretendía mostrar a Mojtaba en un centro de mando, planeando un ataque contra Israel.
Mientras tanto, la guerra que heredó continúa. Irán ha represaliado con ataques de misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses en la región.