Un pequeño descubrimiento en un fósil ha cambiado nuestra comprensión de la evolución de los mamíferos. Los investigadores estaban estudiando la estructura interna de un hueso antiguo cuando notaron algo nuevo: una línea de crecimiento microscópica. Esta marca, encontrada en un fósil de Argentina, pertenece a una especie llamada Chiniquodon theotonicus, que vivió hace unos 236 millones de años. Era un tipo de animal llamado cinodonte, un ancestro de los mamíferos.
Según un estudio, esta línea es la primera evidencia de que estos ancestros de los mamíferos daban a luz crías vivas. Antes, se pensaba que el nacimiento vivo solo existía en mamíferos más recientes, hace unos 160 millones de años. Este hallazgo adelanta esa fecha en al menos 90 millones de años.
La línea encontrada es una "línea neonatal", una marca en el hueso que se forma cuando un animal nace o eclosiona. Analizando esta marca, los científicos calcularon el peso de una cría de C. theotonicus al nacer. Era aproximadamente el 14% de la masa corporal de su madre. Esto es similar a la proporción de los mamíferos placentarios modernos, pero muy diferente a la de los reptiles o aves, que tienen crías mucho más pequeñas en comparación.
Los investigadores creen que el nacimiento vivo evolucionó tan temprano debido al duro ambiente del período Triásico. Había mucha competencia por recursos, muchos depredadores y un clima seco con cambios extremos. Mantener al embrión dentro del cuerpo de la madre ofrecía más protección que dejar los huevos en un nido. Este descubrimiento sugiere que otras características de los mamíferos, como el pelo o la producción de leche, también podrían ser muy antiguas.