En una región seca y antigua del noreste de Etiopía, científicos han trabajado durante más de veinte años buscando los huesos de nuestro pasado más lejano. Esta vez encontraron algo importante: trece dientes que han reescrito la historia de cómo llegamos a ser humanos.
Los fósiles provienen del área de investigación Ledi-Geraru en la región de Afar de Etiopía. Pertenecen a al menos dos especies distintas de homínidos que vivieron juntas. Una era un miembro temprano de nuestro género, Homo. La otra era una especie desconocida de Australopithecus, un primo que ningún científico había conocido antes. El equipo de investigadores, dirigido por la Universidad Estatal de Arizona, publicó sus hallazgos en la revista Nature.
Durante décadas, los libros de escuela mostraban la evolución humana como una línea recta: un mono encorvado a la izquierda, un humano moderno a la derecha, y figuras intermedias entre ellos. Los nuevos dientes destrozan esa imagen. La evolución humana no es lineal, sino un árbol con muchas ramas.
Los dientes de Homo temprano datan de hace 2.78 y 2.59 millones de años. Los dientes misteriosos del nuevo Australopithecus tienen aproximadamente 2.63 millones de años. Alrededor de 2.6 millones de años, dos tipos de casi-humanos caminaban por el mismo terreno antiguo. Solo una línea nos llevó a nosotros. La otra simplemente terminó, dejando trece dientes para ser encontrados.