En algún lugar dentro del sistema de control nuclear de Corea del Norte, una nueva línea de texto espera el peor día posible.
Según una política nuclear revisada, si el sistema de comando de las fuerzas nucleares está en peligro por ataques enemigos, se lanzará un ataque nuclear automáticamente.
Esta cláusula fue revelada en Seúl esta semana.
El Servicio Nacional de Inteligencia de Corea del Sur explicó que la disposición está diseñada para garantizar represalias automáticas si Kim Jong Un es asesinado o incapacitado.
La Asamblea Suprema del Pueblo, el parlamento de 687 miembros que se reúne brevemente cada año, adoptó la revisión en su primera sesión de marzo.
Por primera vez, la constitución nombra a una sola persona como comandante legal del arsenal nuclear del país.
Kim Jong Un, quien ocupa el cargo de presidente de la Comisión de Asuntos del Estado desde 2016, tiene esta autoridad.
Otra parte importante de la revisión elimina todas las referencias a la "reunificación pacífica" de la península coreana, un compromiso que existía desde 1992.
En su lugar, hay una nueva cláusula territorial que define a Corea del Norte como un país separado con fronteras definidas.
Estos cambios constitucionales reflejan una doctrina que Kim anunció en diciembre de 2023, cuando declaró que las relaciones entre Corea del Norte y del Sur son relaciones entre dos estados enemigos.