Un equipo internacional de científicos ha logrado extraer un cilindro de hielo de 2.800 metros de largo en la Antártida. Este hielo contiene aire de hace más de un millón de años, lo que permitirá estudiar la historia del clima de nuestro planeta. El trabajo se realizó en Little Dome C, un lugar remoto en la Antártida oriental, donde los investigadores soportaron temperaturas muy bajas.
Encontrar el lugar adecuado fue difícil. El hielo debía ser lo suficientemente grueso para contener un registro climático profundo, pero no tanto como para que el calor de la Tierra derritiera las capas más antiguas. Este núcleo de hielo duplica el récord anterior de datos climáticos continuos, que era de 800.000 años. Ahora, los científicos tienen una ventana al pasado de 1.2 millones de años de la atmósfera.
El proyecto, llamado Beyond EPICA, reunió a expertos de diez países europeos. El hielo registra el pasado porque la nieve que cae y se comprime con el tiempo atrapa pequeñas burbujas de aire. Al analizar estas burbujas, los investigadores pueden medir los niveles históricos de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono. El coordinador del proyecto, Carlo Barbante, describió la emoción de ver cenizas volcánicas y burbujas de aire atrapadas en el hielo.
El objetivo principal es entender un cambio en el clima de la Tierra que ocurrió hace entre 900.000 y 1.25 millones de años. Antes, las edades de hielo ocurrían cada 41.000 años, pero después, los ciclos se alargaron a 100.000 años. Los científicos no saben por qué ocurrió este cambio.
La Dra. Liz Thomas, del British Antarctic Survey, dijo que este descubrimiento es histórico y ayudará a predecir cómo reaccionará nuestro planeta al aumento de los gases de efecto invernadero. Los datos ya muestran que los niveles actuales de dióxido de carbono en la atmósfera son más altos que en cualquier momento del registro de 1.2 millones de años.