Dos pilotos fueron rescatados ilesos del agua frente a la costa de Omán después de que su helicóptero Apache fue derribado cerca del Estrecho de Ormuz el lunes 8 de junio. Este incidente desencadenó una serie de ataques que pusieron fin a la tregua frágil que había comenzado en abril.
Estados Unidos respondió el 9 de junio con ataques aéreos contra objetivos iraníes, incluyendo defensas aéreas, radares y puertos en la región del Ormuz. Irán no aceptó esto en silencio: la Guardia Revolucionaria Islámica lanzó drones y misiles contra instalaciones estadounidenses en Baréin, Kuwait y Jordania. Además, Irán disparó misiles balísticos contra Israel, el primer intercambio directo desde la tregua de abril.
En el mar Rojo, los hutíes de Yemen declararon una prohibición total a la navegación israelí, amenazando con atacar cualquier barco israelí. Con el Estrecho de Ormuz prácticamente cerrado, esta decisión amenazaba las rutas comerciales vitales.
Entretanto, en Líbano la situación empeoraba. Los ataques aéreos israelíes sobre Beirut mataron a varias personas el 9 de junio. El presidente Trump afirmó que un acuerdo con Irán podría firmarse en "dos o tres días", pero la realidad mostraba una guerra que se expandía, no que terminaba. Los pilotos rescatados fueron el único rayo de luz en este caótico centésimo día.