Durante más de treinta años, la constitución de Corea del Norte contenía una promesa: que la península coreana dividida se uniría algún día a través de la "reunificación pacífica" y la "gran unidad nacional".
Esa promesa ya no existe.
El 6 de mayo de 2026, el Ministerio de Unificación de Corea del Sur publicó el texto completo de la constitución revisada del Norte. Según Reuters y la agencia Yonhap, todas las referencias a la reunificación habían sido eliminadas. El lenguaje que había permanecido en el documento desde la revisión de 1992 fue borrado.
Ahora aparece algo que la constitución norcoreana nunca había contenido: una cláusula que define las fronteras del país. El nuevo artículo 2 define el territorio de Corea del Norte como la tierra que limita con China y Rusia al norte, y al sur con la República de Corea, junto con sus aguas y espacio aéreo adyacentes. Por primera vez, la constitución de Corea del Norte nombra a Corea del Sur no como la otra mitad de una nación única, sino como un estado separado. El texto declara que el Norte "no permite absolutamente" ninguna violación de ese territorio.
Este cambio comenzó con Kim Jong Un en diciembre de 2023, cuando declaró que las relaciones entre las dos Coreas eran ahora las de dos estados hostiles en guerra. La revisión de marzo de 2026 completa la transformación. El marco revisado también establece explícitamente el comando de Kim Jong Un sobre las fuerzas nucleares de Corea del Norte y requiere un ataque nuclear automático si el sistema de comando nuclear está en peligro.
Por setenta años, el sueño de que las dos Coreas se unieran algún día sobrevivió a la guerra, el hambre y tres generaciones de líderes. En el papel, en Pyongyang, ese sueño ha sido eliminado.