Esta semana en Chicago, los médicos vieron algo raro en la investigación del cáncer de pulmón: no uno sino dos ensayos que sugieren que el tratamiento del cáncer más mortal del mundo está a punto de cambiar.
El cáncer de pulmón mata a más personas que cualquier otro cáncer en el mundo. Durante décadas, los pacientes con carcinoma de células no pequeñas escamoso, una forma común, han tenido menos opciones dirigidas que otros. Cuando la Reunión Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica en 2026 reservó dos de sus raros espacios en la Sesión Plenaria para estudios de cáncer de pulmón, el campo prestó atención.
El primer estudio, llamado HARMONi-6, probó un nuevo tipo de medicamento. La mayoría de terapias atacan un objetivo. Este, ivonescimab, es lo que los científicos llaman un anticuerpo biespecífico: una única molécula diseñada para bloquear dos cosas a la vez. El ensayo incluyó 532 pacientes con cáncer avanzado que no habían recibido tratamiento previo.
El segundo estudio, LIBRETTO-432, se enfocó en un grupo mucho más pequeño pero produjo resultados aún mayores. Las fusiones RET son mutaciones genéticas raras que causan entre el 1 y el 2 por ciento de los cánceres de pulmón. Los dos ensayos apuntan en la misma dirección: hacia medicamentos diseñados para ser más precisos, atacando el cáncer donde es más vulnerable.