En las profundidades de los cráteres del polo sur de la Luna, donde el sol nunca llega, las temperaturas son extremadamente frías. Allí se guardan secretos de miles de millones de años. Pronto, los exploradores humanos llegarán a este lugar difícil y necesitarán encontrar un recurso vital: agua.
Las naves espaciales solo pueden ver la capa superior del polvo lunar. Para encontrar grandes depósitos de hielo profundo, los científicos han descubierto un nuevo método que utiliza los temblores naturales de la Luna. Estos temblores lunares ocurren cuando caen meteoritos, cuando la tierra se rompe o por la gravedad de la Tierra.
Según un estudio publicado en Science Advances, los investigadores han aprendido a usar los temblores lunares para encontrar depósitos de hielo ocultos. Como la corteza lunar no absorbe las vibraciones como la Tierra, estas ondas sísmicas viajan más lejos y duran más. Cuando las vibraciones golpean el agua congelada, la energía sísmica viaja de dos a tres veces más rápido a través del suelo con hielo que a través del polvo lunar seco. El hielo también actúa como una pared dura, haciendo que la energía acústica rebote hacia la superficie.
Nicholas Schmerr, profesor en la Universidad de Maryland, explicó que un sensor puede detectar el aumento de velocidad y el eco. Esto permite a los científicos saber si hay agua y cuánta hay enterrada.
La NASA planea enviar misiones tripuladas al polo sur lunar en 2028 como parte del programa Artemis. Si los astronautas pueden usar este hielo, podrán derretirlo para beber, crear oxígeno para respirar y producir combustible para cohetes. Harrison Lisabeth, físico de rocas en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, construyó una cámara de pruebas llamada FROST para simular el ambiente lunar. Los científicos esperan que esta técnica pueda ver hasta 800 metros bajo la superficie. La misión Chang'e-7 de China y las misiones Artemis de la NASA probarán esta tecnología pronto. El hielo también podría revelar cómo viajó el agua por el espacio y cómo la Tierra obtuvo sus océanos.