El lunes 4 de mayo, un ataque con drones e misiles iraníes golpeó los Emiratos Árabes Unidos, rompiendo el frágil alto el fuego del 8 de abril. Las defensas aéreas emiratíes detuvieron 12 misiles balísticos, tres cruceros y cuatro drones, pero uno logró llegar a Fujairah, donde dañó la zona de industria petrolera e hirió a tres trabajadores indios.
Al mismo tiempo, el Golfo Pérsico se convirtió en un campo de batalla cuando la Armada estadounidense comenzó su operación "Proyecto Libertad", escoltando barcos comerciales por el Estrecho del Hormuz. El presidente Trump ha comprometido destructores, más de 100 aviones y 15 mil militares a esta misión.
Irán respondió atacando buques estadounidenses y comerciales con misiles cruceros, drones y botes pequeños. Los Estados Unidos afirmaron haber destruido seis embarcaciones iraníes, aunque Teherán negó estas pérdidas y reclamó haber golpeado una fragata americana, cosa que Washington rechazó.
El tanque Barakah, operado por ADNOC, fue golpeado por un dron pero ninguna persona resultó herida. Un carguero surcoreano también fue dañado en el intercambio de fuego.
Trump advirtió que las fuerzas iraníes serían "borradas de la faz de la tierra" si atacaban barcos estadounidenses. Mientras tanto, Irán presentó una propuesta de paz de 14 puntos, que Trump indicó que probablemente rechazaría.