Durante décadas, la respuesta era simple. Si se preguntaba a un ciudadano alemán si podía confiar en Estados Unidos, la mayoría decía que sí. América era el ancla, el socio principal, el país que apoyaba la seguridad de Europa.
Ahora esa respuesta ha cambiado.
Según una encuesta de 2026 realizada por el Centro de Historia Militar y Ciencias Sociales de la Bundeswehr (ZMSBw) y reportada por Euronews el 21 de mayo de 2026, la confianza alemana en Estados Unidos como socio confiable ha caído 28 puntos. Hoy, solo aproximadamente el 37 por ciento de los alemanes dice que ve a Estados Unidos como dependable. Esta caída ha ocurrido desde que Donald Trump regresó al poder.
El Dr. Timo Graf, investigador que estudia cómo se siente el público alemán sobre seguridad y defensa, dirigió el estudio. Sus encuestas anuales revelan cambios importantes en el estado de ánimo de la nación.
A medida que la confianza en Washington cae, algo más ha aumentado significativamente. El apoyo alemán al gasto militar nacional ha llegado a niveles récord. También ha aumentado el apoyo a una Bundeswehr más grande y el deseo de que Alemania tome un papel de liderazgo en la OTAN y la Unión Europea.
Este cambio es históricamente notable para un país que después de la Segunda Guerra Mundial fue cauteloso sobre la fuerza militar.