En el laboratorio, una rata con una herida en el hígado debería sangrar durante más de cuatro minutos antes de que su cuerpo detuviera el flujo. En el banco de trabajo de Jianyu Li en la Universidad McGill, el sangrado se detuvo en menos de cinco segundos.
Este cambio dramático, publicado el miércoles en la revista Nature, es el resultado del trabajo de un equipo de investigación en Montreal que ha pasado años intentando crear un coágulo de sangre mejor. Su solución, descrita en un artículo titulado "Engineering tough blood clots for rapid hemostasis and enhanced regeneration", es una técnica que llaman "click clotting". Utiliza una reacción química rápida y selectiva para unir las proteínas en las células rojas de la sangre, convirtiendo las células mismas en los bloques de construcción de un coágulo sintético.
Los números son sorprendentes. Las ratas sin tratar perdieron casi 2,000 miligramos de sangre por una herida en el hígado. Las ratas tratadas perdieron aproximadamente 24. Mientras que la coagulación natural tardó alrededor de 265 segundos, la versión modificada comenzó a funcionar casi instantáneamente.
Los coágulos no solo son más rápidos. Son más fuertes. El equipo de McGill reporta que su material es aproximadamente 13 veces más resistente a las fracturas que un coágulo natural, y aproximadamente 4 veces más adhesivo. La técnica superó a un producto hemostático comercial líder en pruebas comparativas.
El trabajo fue dirigido por Jianyu Li, Profesor de Ingeniería Mecánica en McGill. El equipo incluyó colaboradores de varias universidades canadienses y estadounidenses. Aunque el trabajo ha sido demostrado en ratas, aún no ha sido probado en humanos y se requerirá más investigación clínica antes de que la tecnología llegue a los pacientes.