Durante décadas, el diagnóstico de cáncer de páncreas metastásico ha sido una de las sentencias más aterradoras que un médico puede pronunciar. Solo tres de cada cien pacientes viven cinco años. Muy pocos sobreviven más de uno.
El 31 de mayo, un médico de Boston presentó resultados revolucionarios en Chicago que hicieron que la sala se pusiera de pie. El medicamento se llama daraxonrasib y es una pastilla que, según el Instituto Dana-Farber de Cáncer, duplicó aproximadamente el tiempo de vida de los pacientes.
En el ensayo clínico global RASolute 302 participaron alrededor de 500 pacientes cuyo cáncer de páncreas ya se había propagado y resistido al tratamiento anterior. La mitad recibió el nuevo medicamento y la mitad recibió quimioterapia estándar. Los pacientes que tomaron daraxonrasib vivieron una mediana de 13,2 meses, mientras que los que recibieron quimioterapia vivieron 6,7 meses.
Esta diferencia representó una reducción del 60% en el riesgo de muerte. El medicamento funciona de una manera única: actúa como un pegamento molecular que bloquea las señales de la mutación KRAS, un gen que controla el crecimiento celular.
Los tumores se redujeron en el 31,6% de los pacientes tratados con daraxonrasib, comparado con el 11,2% en quimioterapia. Además, los efectos secundarios fueron menos graves que con la quimioterapia convencional. Solo el 1,2% de los pacientes dejó de tomar el medicamento por efectos adversos.