A principios de julio de 2026, una tormenta masiva se dirigió hacia las Islas Marianas del Norte. El supertifón Bavi trajo vientos de hasta 290 kilómetros por hora cuando cruzó la isla de Rota. El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos advirtió de daños catastróficos. En el camino de esta destrucción se encontraba una de las poblaciones más frágiles del planeta: el caracol de árbol giboso (Partula gibba), que solo sobrevive en pequeñas colonias aisladas. Mientras se acercaba el ciclón, comenzó una misión de rescate desesperada.
Una coalición única se movilizó para salvar a los animales. El Cuerpo de Marines de Estados Unidos unió fuerzas con la Universidad de Guam, el Programa de Prevención de Extinción de Caracoles de Hawái y funcionarios federales de vida silvestre. Juntos, lograron evacuar a 34 de los moluscos en peligro antes de que llegara el clima extremo.
Los supervivientes rescatados viajaron miles de kilómetros hasta el Medio Oeste de Estados Unidos. Encontraron un refugio seguro en el Zoológico de Saint Louis, en Misuri, residiendo dentro del Insectario Bayer de las instalaciones. Según KSDK, esta es la primera vez que esta institución alberga a esta criatura específica.
La reubicación es un hito histórico para la especie. Yahoo News informó que estos caracoles están recibiendo cuidados profesionales por primera vez en una instalación zoológica acreditada. Su manejo diario está a cargo del Programa de Caracoles Partula del WildCare Institute del zoológico. Esta iniciativa especializada se dedica a mantener poblaciones de respaldo de especies vulnerables en cautiverio, mientras financia proyectos de conservación y busca la restauración de hábitats a largo plazo.
Estas pequeñas criaturas han enfrentado décadas de amenazas implacables. Más allá de desastres naturales como tifones, terremotos y tsunamis, su entorno nativo está bajo una presión severa. El Guam Pacific Daily News señaló que depredadores invasores, el desarrollo urbano, incendios y la escasez de agua amenazan constantemente su supervivencia.