Durante casi cinco años, la nave Tianwen-1 de China ha estado observando el planeta Marte. La nave llegó a la órbita marciana en febrero de 2021. Pero a principios de octubre de 2025, la nave miró hacia el espacio profundo. Su objetivo era un viajero antiguo de fuera de nuestro sistema solar.
Según informes, la nave fotografió con éxito 3I/ATLAS, un cometa interestelar que pasaba cerca. La nave tuvo que seguir un objeto que se movía muy rápido. El cometa fue visto por primera vez en julio de 2025. Es solo el tercer visitante confirmado del espacio interestelar.
Capturar el cometa fue un gran desafío técnico. La cámara de Tianwen-1 fue diseñada para fotografiar Marte, no objetos tan débiles en el espacio. El cometa era mucho menos brillante que Marte. El equipo de la misión pasó semanas haciendo simulaciones y análisis para prepararse.
Su preparación dio resultado. Entre el 30 de septiembre y el 3 de octubre, la nave tomó 57 fotografías. La mayor cercanía ocurrió el 3 de octubre, cuando el cometa y la nave estaban a unos 30 millones de kilómetros de distancia. Esto hizo que Tianwen-1 estuviera muy cerca del objeto.
Las imágenes mostraron claramente el centro sólido del cometa, una nube de gas llamada coma y una cola de material. El núcleo sólido mide unos 5.6 kilómetros de diámetro. El cometa está muy activo y expulsa unos 1.000 kilogramos de polvo cada segundo.
La vista desde Marte fue una ventaja científica. Los científicos pudieron medir el tamaño de los granos de polvo con más precisión que desde la Tierra. Datos adicionales del Telescopio Espacial James Webb ayudaron a completar la información. Los investigadores creen que el cometa tiene una composición química inusual.
Esta misión es un hito importante. Es la primera vez que China usa una nave de exploración planetaria para observaciones astronómicas del espacio profundo. El éxito de esta misión influirá en futuros proyectos espaciales de China.