El viaje de Quetta a Peshawar comenzó como muchos otros, con 36 personas sentadas para un largo viaje por el suroeste de Pakistán. Pero en algún lugar de la ruta, el conductor decidió parar para recoger a viajeros varados de otro vehículo averiado. A pesar de las advertencias de algunos pasajeros, se añadieron más personas al autobús, elevando el número a 48.
El viernes 3 de julio de 2026, este autobús sobrecargado circulaba por la carretera Sherani-Zhob. Al pasar por la zona de Dana Sar, una zona montañosa entre las provincias de Balochistán y Khyber Pakhtunkhwa, ocurrió el desastre. El conductor perdió el control del vehículo, posiblemente por exceso de velocidad y un fallo en los frenos. El autobús se salió de la carretera y cayó por una pendiente rocosa.
"El autobús cayó unos 21 a 24 metros a un barranco", explicó Sanaullah Sherani, jefe del centro de emergencias del distrito de Zhob. El impacto fue devastador: 40 personas murieron y solo ocho sobrevivieron.
Llegar a las víctimas fue difícil debido a la geografía remota. Los equipos de rescate tuvieron problemas para acceder al lugar. Tuvieron que usar equipo pesado para cortar el metal retorcido y extraer a las víctimas. Los heridos fueron trasladados al hospital de Zhob.
El gobierno provincial exigió una investigación y se tomaron medidas contra la compañía de transporte. El presidente Asif Ali Zardari y el primer ministro Shehbaz Sharif expresaron sus condolencias. Los accidentes de tráfico son comunes en Pakistán debido a carreteras en mal estado y la falta de cumplimiento de las normas. Las autoridades prometen mejorar la seguridad, pero para las familias de las víctimas, estas promesas llegan demasiado tarde.