Los Países Bajos, conocidos por su lucha contra el exceso de agua, enfrentan ahora una crisis diferente: una severa sequía. Después de semanas de calor intenso y poca lluvia, las autoridades han elevado la alerta a Nivel Dos, confirmando una escasez nacional de agua. La evidencia es clara: el río Rin, que cruza el país desde Alemania, está en su nivel más bajo en Lobith desde la sequía de 1976.
Esta bajada drástica del nivel del agua afecta la vida diaria y el comercio. El Rin es una importante vía fluvial para el transporte industrial, pero ahora los barcos deben reducir su carga en aproximadamente un veinte por ciento para evitar tocar el fondo.
La crisis se debe a la falta de lluvia en los Países Bajos, Alemania, Suiza y las Ardenas, además de una menor capa de nieve en los Alpes suizos. Históricamente, el deshielo alpino proporciona agua dulce al Rin en verano, pero este suministro está disminuyendo debido al calentamiento global. Daniel van Putten, ingeniero del organismo Rijkswaterstaat, expresa su sorpresa por la rápida bajada del nivel del río, algo inusual tan temprano en el verano.
Como respuesta, el Ministerio de Infraestructura y Gestión del Agua puede imponer reglas estrictas de conservación. Varias regiones ya han limitado la extracción de agua. En Limburgo, se ha prohibido totalmente extraer agua de canales locales, causando daños a plantas y vida silvestre. En Brabante, los agricultores tienen restricciones para regar sus cultivos entre las nueve de la mañana y la noche, lo que complica sus labores. Sin embargo, se permiten excepciones para el ganado, enfriar árboles frutales, combatir incendios y evitar el colapso de edificios.
La subida de la temperatura del agua, debido a su poca profundidad, amenaza los ecosistemas acuáticos y dificulta la refrigeración de plantas industriales. A pesar de los esfuerzos previos de almacenamiento de agua y la modificación de esclusas para evitar la entrada de agua salada, se pide a la población usar el agua del grifo con moderación. La situación es intensa para mediados de julio y se esperan más semanas secas.