Los tanques no llegaron. Por primera vez en casi dos décadas, los adoquines de la Plaza Roja permanecieron en silencio el Día de la Victoria. No hubo lanzadores de misiles intercontinentales, ni columnas blindadas, ni equipo militar pesado. Según informaron Al Jazeera, CBS News y Kyiv Independent, el desfile completo duró solo 45 minutos, una versión reducida del espectáculo que Rusia ha presentado desde 2008.
En su lugar: soldados a pie. Y, marchando por la Plaza Roja por primera vez en la historia, tropas de Corea del Norte.
Esta escena inusual ocurrió mientras una paz frágil comenzaba a existir. Horas antes, el 8 de mayo, el presidente estadounidense Donald Trump anunció un alto el fuego de 72 horas entre Rusia y Ucrania. El acuerdo también incluye un intercambio de 1.000 prisioneros ucranianos por 1.000 rusos. El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy confirmó el acuerdo en redes sociales.
Para Trump, quien intenta cumplir su promesa de terminar la guerra, este es el resultado más concreto de más de un año de esfuerzo. Para Putin, el momento fue incómodo. El Día de la Victoria es la festividad más importante en Rusia, recordando la victoria soviética sobre la Alemania Nazi en 1945.
Los tanques ausentes hablaron más que los discursos. La guerra en Ucrania ya dura cinco años. Los drones ucranianos han atacado profundamente dentro de Rusia, y la seguridad en el desfile fue reforzada significativamente.
Por 72 horas, en una guerra que ha durado más de cuatro años, los cañones debían guardar silencio.