Joël Lapointe, un residente de Quebec, estaba organizando unas vacaciones de camping cuando notó algo inusual en imágenes satelitales en línea. Vio una gran forma circular en la tierra en la remota región de Côte-Nord, al norte de Magpie. Lapointe, apasionado por el espacio, pensó que era un lugar conocido, pero no lo encontró en ninguna base de datos geológica.
Contactó a investigadores profesionales y su mensaje llegó a Gordon Osinski, un geólogo planetario de la Western University. Osinski, quien registra colisiones cósmicas, se mostró escéptico al principio, ya que muchas formas circulares en los mapas resultan ser terreno normal. Sin embargo, Osinski organizó un equipo de cuatro personas, incluido el geólogo francés Jérôme Gattacceca, para investigar.
En octubre de 2025, el equipo viajó al sitio remoto. El viaje fue muy difícil; tuvieron que ser dejados por un hidroavión lejos de la orilla y caminar con equipo pesado. El terreno era denso y lleno de insectos. Osinski describió la expedición como una de las más arduas que había realizado.
Al segundo día, los científicos encontraron pruebas claras: fracturas en forma de cono en las rocas, que solo se forman por impactos masivos, y áreas de roca derretida. Confirmaron que la depresión era un cráter de meteorito genuino de aproximadamente 25 kilómetros de ancho. El impacto ocurrió hace unos 390 millones de años. El sitio fue nombrado oficialmente Uhackatik tras consultar con el Consejo Innu de Ekuanitshit.
Encontrar un nuevo cráter es raro; solo se confirman uno o dos al año a nivel mundial. Canadá ahora tiene 31 cráteres confirmados, siendo Uhackatik uno de los descubrimientos geológicos más importantes recientes. El equipo presentará sus hallazgos en Alemania en agosto de 2026. Lapointe espera que su historia inspire a otros a confiar en sus observaciones.