El viernes antes del Día de la Independencia, el cielo se oscureció sobre el sureste de Wisconsin. Una tormenta violenta golpeó el área alrededor del mediodía con vientos fuertes y aguas agitadas. Un barco privado con diez personas a bordo, seis adultos y cuatro niños, fue sorprendido por la tormenta cerca de Big Foot Beach en el Lago de Ginebra. El barco volcó y se hundió.
Los equipos de rescate llegaron rápidamente y lograron salvar a siete personas del agua turbulenta: seis adultos y un niño. Sin embargo, tres niños estaban desaparecidos. Después de una búsqueda masiva, se encontraron los tres niños desaparecidos. A pesar de los intentos de reanimación, no pudieron ser salvados. Las autoridades informaron que los tres niños llevaban chalecos salvavidas cuando el barco volcó. Se cree que tenían menos de 13 años.
La tormenta causó daños significativos en toda la región, incluyendo árboles caídos y daños en edificios. Los hospitales se vieron abrumados por el gran número de heridos. El sheriff del Condado de Walworth, Tom Hausner, describió la situación como sin precedentes debido a la gran cantidad de turistas en la zona para el fin de semana festivo. "Nuestros recursos están estresados a niveles sin precedentes", dijo.
Para hacer frente a la emergencia, se pidió ayuda a personal fuera de servicio y a jurisdicciones vecinas. La ciudad de Lake Geneva declaró el estado de emergencia. La investigación sobre por qué volcó el barco está en curso, llevada a cabo por la Agencia de Aplicación de la Ley del Lago de Ginebra y el Departamento de Recursos Naturales de Wisconsin. La tragedia es un recordatorio de lo rápido que puede cambiar el clima en los lagos.