En un laboratorio del King's College London, tres átomos de aluminio se han organizado en forma de triángulo, y este pequeño truco geométrico está cambiando los fundamentos de la química industrial.
El compuesto se llama ciclotrialumano. Es el primer ejemplo estable de su tipo que se ha aislado, y según un artículo publicado en la revista Nature Communications, puede hacer cosas que hasta ahora eran exclusivas del platino, paladio y sus primos fabulosamente caros.
Esto importa más de lo que parece. La catálisis, el arte de impulsar reacciones químicas, está detrás de la mayoría del mundo moderno. Los plásticos de un teléfono, los combustibles de un coche, las moléculas en un frasco de medicinas, la mayoría pasan por un catalizador en algún momento. Durante décadas, los metales del grupo del platino han sido los protagonistas: escasos, costosos y extraídos en solo unos pocos países.
La Dra. Clare Bakewell, investigadora principal del King's College, explicó que muchos de los metales más útiles se están volviendo cada vez más difíciles de obtener. Por eso su equipo eligió el aluminio, el metal más abundante en la corteza terrestre. Es aproximadamente 20.000 veces menos caro que el platino.
El triángulo es estable incluso en diferentes soluciones. El equipo demostró que divide el hidrógeno y produce cadenas de plástico. Estos procesos dependen actualmente de metales muy costosos. Si esta tecnología se desarrolla, podría revolucionar la producción industrial de plásticos, combustibles y medicinas.