Durante meses, el nuevo director ejecutivo de Intel había advertido que sin un cliente externo para su próximo proceso de fabricación 14A, la empresa podría abandonar la producción de chips de última generación. Intel, la compañía que definió Silicon Valley, enfrentaba el fin de su legado.
Entonces, el martes, Elon Musk llamó.
Durante la llamada de ganancias del primer trimestre de Tesla el 22 de abril, Musk anunció que el nuevo complejo de chips de Tesla, llamado "Terafab", se construirá utilizando el nodo 14A de Intel. "14A parece la opción correcta y tenemos una excelente relación con Intel", dijo Musk. "Para cuando Terafab escale, 14A probablemente estará maduro".
Este anuncio convierte a Tesla en el primer cliente externo importante para el proceso de 1,4 nanómetros de Intel. Para Intel, que ya había firmado acuerdos con Amazon y Microsoft para su nodo 18A más antiguo, conseguir a Tesla es la validación que la empresa ha perseguido durante años.
La respuesta del mercado fue impresionante. Las acciones de Intel subieron aproximadamente 22 a 25 por ciento, alcanzando niveles no vistos desde el año 2000. El primer trimestre de Intel mostró ingresos de 13,6 mil millones de dólares, superando las expectativas de 12,4 mil millones.
Terafab, planeado para Austin, Texas, será un proyecto dividido entre dos instalaciones: una para chips de vehículos Tesla y el robot Optimus, y otra para centros de datos de inteligencia artificial enfocados en el espacio. El costo inicial se estima en 3 mil millones de dólares. Para Intel CEO Lip-Bu Tan, este acuerdo es crucial para el futuro de la empresa.