En una tarde de julio en Seattle, Kiana Hall paseaba cerca de una tienda de segunda mano. Vio una criatura inusual en la hierba. Al principio, pensó que era un gato de aspecto extraño, pero luego notó su cara distintiva. Era un mapache, pero no tenía cuello visible y su cuerpo era perfectamente redondo. Hall grabó un video y lo publicó en Instagram, apodando al animal "Jimothy". En tres días, el video del mapache escalando unas escaleras había conseguido unos ocho millones de visitas.
Jimothy se convirtió en un fenómeno casi de la noche a la mañana. Los investigadores señalan que su apariencia llamativa combinó perfectamente con la rapidez de las redes sociales. Los residentes del barrio Ballard de Seattle comenzaron a crear arte y a tatuarse su imagen. El equipo de béisbol Seattle Mariners organizó una noche especial en agosto, vendiendo productos temáticos para recaudar dinero para un banco de alimentos local. La concejala Alexis Mercedes Rinck incluso emitió un reconocimiento formal.
Los expertos veterinarios creen que el mapache tiene el síndrome de columna corta, un trastorno genético que hace que los huesos de la columna se compriman y fusionen. El resultado es un animal con patas normales pero una espalda muy corta. La condición es increíblemente rara. La Dra. Marcie Logsdon, veterinaria de vida silvestre en la Universidad Estatal de Washington, dijo que nunca había visto esta condición en una especie salvaje. El síndrome no necesariamente acorta la vida de un mapache, pero puede causar problemas internos y dolor.
Los expertos atribuyen su supervivencia al cuidado de su madre, quien probablemente lo protegió. Los mapaches también tienen cerebros muy desarrollados y una gran destreza manual, lo que les ayuda a navegar por entornos urbanos complejos. Ahora, Jimothy enfrenta una nueva amenaza: su propia popularidad. Los funcionarios de vida silvestre están preocupados porque la gente intente alimentarlo, lo que podría arruinar sus hábitos naturales de búsqueda de alimento o causarle problemas de peso. Además, los mapaches pueden portar parásitos y enfermedades.
El mayor peligro para Jimothy sería un intento de rescate equivocado. Si un fan lo lleva a un centro de rehabilitación, no se le permitirá regresar a su vecindario. Los centros de vida silvestre tienen prohibido por ley liberar animales con deformidades físicas graves. Por esta razón, los veterinarios y funcionarios de la ciudad piden al público que respete a Jimothy a distancia y no intente acercarse o atraparlo.