A las cinco de la tarde de finales de abril, un rastreador global de temperatura mostró que 95 de las 100 ciudades más calurosas de la Tierra estaban en India. Los nombres incluían pueblos pequeños como Banda, Bindki, Auraiya y Fatehpur, donde el aire estaba seco y pesado, el cielo sin nubes, y el termómetro se negaba a bajar.
En Banda, una ciudad en la región de Bundelkhand en Uttar Pradesh, el mercurio alcanzó 47,4°C, la temperatura más alta registrada en India durante la ola de calor de finales de abril. Akola, en Maharashtra, registró 46,9°C. Al menos seis ciudades superaron los 46°C.
Hasta Delhi, acostumbrada a veranos brutales, sintió la tensión. El observatorio oficial registró 42,8°C, el día más caluroso de 2026, unos 5,1°C por encima de lo normal. Según meteorólogos, la causa fue una combinación de vientos secos persistentes, ausencia de nubes, falta de lluvia y tormentas monzónicas que no llegaron a tiempo.
El gobierno respondió rápidamente. La Secretaría de Salud ordenó a cada estado establecer unidades de manejo de golpe de calor en hospitales. La Comisión Nacional de Derechos Humanos advirtió que entre 2019 y 2023, 3.712 personas murieron por calor en India. Los ancianos, niños y trabajadores al aire libre enfrentan los riesgos más altos durante estas olas de calor extremo.